Llevaron a la cuentacuentos a urgencias sin apenas aire en sus pulmones. Nadie se explicaba qué le podía haber pasado mientras calentaba su voz con un trabalenguas. A punto de expirar, encontraron la causante: la palabra parangaricutirimicuarizado que, sin duda, se había tomado al pie de la letra su función.

Ostres, a partir d'avui em miraré els embarbussaments amb respecte i un cert temor...
ResponEliminaHahaha! Ja veus, són molt perillosos!!! :)
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