dimecres, 8 d’agost del 2012

LA DAMA NEGRA


Tiempo desnudo con inviernos pasados rugiendo volver. Alma de desierto que esconde escorpiones bajo la arena. Desde el descansillo de la escalera observo tus idas y venidas, observo los sinsentidos que han llenado alcobas y te observo a ti, impávida, y te desenmascaro con mi provocación. Ya no te quiero. Tu frío eterno ha dejado atrás corazones sin música, voces extraviadas en los recuerdos de quienes extrañamos a los que te has llevado. ¿Estás contenta? Deja, pues, de revolotear por mis entrañas. No voy a llamarte aunque los cielos sean lluviosos o las lunas no traigan amores. Los fuelles de mis esperanzas están en marcha para revolotear por otros cielos o para recoger otras cosechas pequeñas pero indispensables para echar raíces en el amparo de los dioses.

Cap comentari:

Publica un comentari a l'entrada