dissabte, 9 de març del 2013

DE CORAZÓN


El corazón fue más rápido y los vio entrar como quien entra a hurtadillas por la puerta de los secretos. Para distraer a su dueña y evitarle un sufrimiento asegurado, se desparramó contra el suelo y él mismo se hizo trizas. A ella no le quedó otra que poner todo su empeño en recoserlo y volvérselo a activar. Él se dejó hacer, cómplice consigo mismo.


gravat de Gabriel Vidal Molina

Cap comentari:

Publica un comentari a l'entrada