dilluns, 21 d’octubre del 2013

PASAR PANTALLAS


Inexplicablemente, el lugar que visitó desapareció ante sus ojos. Y, también, inexplicablemente, apareció rodeado de un paisaje extraño y desconocido que apenas pudo contemplar más que unos pocos minutos porque, de nuevo, se esfumó de su vista. Así estuvo unos cuantos minutos más hasta que en el último decorado saltó en pedazos el cristal de algo que parecía una pantalla y le cayó encima un mando al mismo tiempo que escuchaba una voz que exclamaba nooooooooooo!!!

Cap comentari:

Publica un comentari a l'entrada