dilluns, 7 d’octubre del 2013

SEGMENTOS DE TIEMPO



Bastó tan solo un segundo para que el aire se quedara sin oxígeno; medio para hundir la mirada en la inmensidad del vacío, y nada más que una milésima para descubrir, por fin, qué era lo que más deseaba en este mundo, pero el tiempo avanzó implacable.

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