QUÈ HI TROBARÀS?

Activitats de narració oral:

* Sessions de contes per a Nadons, Infants, Adolescents, Adults, Persones de la Tercera Edat.

* Tallers de formació: "La narració oral, eina didàctica a les classes de llengua", "narració oral i conflictes a l'adolescència"

* Regala un conte personalitzat

Jugant amb les paraules:

* Contes per narrar tantes vides com universos n'hi haguessin.

* Poemes

* Articles d'opinió

* Entrevistes imaginàries.

* Imatges, vivències, pensaments per compartir.

* Actes per poder escampar la boira quan l'ànima se sent en compressió.

* Lectures per obrir camins.

* Temps de silencis fets paraules.

dimecres, 9 de juny del 2010

EL COLORÍN COLORADO

El colorín colorado se estuvo esperando un buen rato confiando en que el hada madrina haría los honores oportunos con su varita mágica y todo el reino se despertaría después de tantos años de letargo o el lobo acabaría comiéndose a algún animal o, por lo menos, ahogado en el río con la panza llena de piedras o la tortuga daría otra lección a alguna liebre o el sol amanecería en un atardecer de la vida de alguien... pero nada de eso llegó y el colorín colorado ya no sabía qué hacer porque la espera se estaba convirtiendo en una enorme amenaza: todo presagiaba un final inminente y fatídico y así fue como se perdieron el color de las cosas, las formas de las letras, el sonido de las palabras... y los cuentos. Y sin cuentos los seres humanos dejaron de poseer aquéllo que les caracterizaba como tales: el don de crear historias y de ahí perdieron el lenguaje y a continuación se volvieron animales, pero sin raciocinio, que parece que es mucho peor... En fin, una desgracia tras otra que aún no había acabado porque en esa sucesión de hechos también se olvidaron de la música, de la danza, de la pintura... -que es otra forma de hacer historias- y de la capacidad de imaginar. Pero aún estaba por llegar la consecuencia más terrible de todas: el amor, que les hacía únicos en la especie de los seres vivos, había desparecido de su mundo bípedo por lo que entre unas cosas y otras primero pasaron a ocupar el último puesto de la cadena trófica y después desparecieron de la faz de la tierra y la única constancia que tenemos de su existencia es la que se explica en algunos cuentos que no llegaron a perderse porque el colorín colorado fue paciente.

dimarts, 8 de juny del 2010

CICLES

-Un dia, ja no caldrà que em miris a poc a poc per comprovar si encara sóc aquí. Aleshores ocuparàs el meu lloc i contemplaràs uns altres ulls que et fitaran per saber com hauran d'esguardar el món quan tu tampoc hi siguis.

dilluns, 7 de juny del 2010

GRIPAUS ENCANTATS DE LA VIDA

El gripau inflava i desinflava el coll recolzat sobre una roca, expectant i amb aires contemplatius, aquell matí d'estiu. De sobte, pel cantó sud de l'estany va aparèixer una noia amb els cabells plens de rínxols daurats que passejava per senderonets allunyats del bosc arran d'un ensurt que havia tingut amb una família d'óssos. Quan la noia va veure el gripau, l'amfibi li va aclucar un ull i aquest gest insòlit va ser el senyal que necessitava perquè un pressentiment de bons auguris l'empenyés a acostar-s'hi. El seu instint li deia que aquell animaló que anava fent "croac" cada dos segons, en el fons, era un príncep blau que patia algun encanteri desafortunat. De fet, ja portava petonejats uns quants gripaus i la sort no l'havia acompanyat amb tota la solidesa que ella esperava, però estava convençuda que aquella bestioleta que tenia al davant amagava dins seu l'ànima d'un ésser torturat per alguna bruixa cruel i tan bon punt ella l'alliberés del seu pesar, el futur príncep li demanaria en matrimoni alhora que de la seva boca caurien anissos que els faria feliços per sempre.
Decidida, doncs, va acostar-li els llavis i després de sentir-se un "mua" sonor, el gripau, tal com la noia havia imaginat, va desfer el seu encanteri, es va convertir en l'antic monstre del llac de Banyoles i ella en la primera víctima d'aquesta segona part de la història.

diumenge, 6 de juny del 2010

VIDA RECUPERADA

La comida dejó en la sobremesa un sabor amable. Uno a uno, los amigos fueron retahilando a través de risas y complicidades recuerdos de viajes, de cumpleaños, de otras comidas... y en la cabeza de Manuela, se reescribió una nueva narración a partir de esas imágenes olvidadas. Manuela reía y se reía con la vida que había dejado atrás y que ahora, recuperada, le regalaba esa sensación reconfortante de que todo aquello que había vivido había valido la pena.

divendres, 4 de juny del 2010

CONTROL ONLINE

Manuela no se lo podía creer: estaba perdida en medio de una ciudad que no conocía y sin su móbil, sin su GPS, sin su portátil... Se sentía al borde del colapso. ¿Qué podía hacer? Había quedado con una amiga en algún lugar incierto para hablar de su separación y de su desesperación. Lo último que se habían dicho era que cuando llegase, ya la llamaría para que le fuera dando indicaciones. ¿Cómo podía haber sido tan poco... previsora?
A fuerza de no ejercitarlo, preveer (un verbo que suscita una acción de anticiparse a algo) había quedado desterrado de su universo personal. Atrás quedaban esos tiempos en que el ejercicio de pensar cómo organizar un encuentro con sus dóndes, cuándos, cómos y cuántos tenía en sí mismo el manejo de la ilusión, de la espera más o menos paciente, de la improvisación creativa.
Aunque tal y como ella tenía vertebrado su mundo de un tiempo a esta parte, prescindir de todos sus cachivaches tecnológicos le parecía la amenaza más grande después de haberse quedado huérfana a los siete años. ¿Cómo podría enhebrar en su día a día un segundo tras otro sin su móbil al lado, sin su conexión disponible a todas horas y con todo lo que el mundo ha creado? Vivía tan submergida en esa lógica que todo lo anterior parecía sacado de un segmento de la humanidad lleno de despropósitos.
Por eso, después de veinte minutos de sentirse perdida, Manuela seguía agarrotada en el volante de su coche sin saber qué hacer.
Pero en ese momento alguien que llevaba un rato observándola le picó a la ventanilla del coche, ella atinó a bajarla, él le sonrió y ella cambió el rictus de rigidez por la tranquilidad que da una sorpresa agradable y es que por primera vez en mucho tiempo había dejado espacio para el azar.

dijous, 3 de juny del 2010

OTRO MICROCUENTO CON DINOSAURIO DENTRO

El bullicio se hacía inaguantable en la gruta del dinosaurio, salió a despejarse y le cayó encima una era glaciar.

dimecres, 2 de juny del 2010

CREPÚSCULO

Salen por la noche, son sombras errantes que esperan el cobijo que da la oscuridad para desplazar sus cuerpos repletos de nodrizas esperas, de sesgados alientos. Vagan por calles ocupadas por rostros que no miran, por pasos que no van a ninguna parte. Sólo se escucha el latido anónimo de unos corazones que no buscan ningún encuentro. Entonces llega el alba y con ella el absurdo de volver a un quehacer asfixiante que espera el crepúsculo para dejar de ser.

dimarts, 1 de juny del 2010

EL ÚLTIMO ADIÓS

Todos los adioses iban desapareciendo de su memoria auditiva poco a poco. Ciega de nacimiento, Manuela luchaba por mantener vivos los sonidos que le seguían acercando a los seres más queridos como aquél que guarda las fotografías antiguas en una caja de galletas y mira con los ojos inválidos, lo que el tiempo se ha llevado a algún rincón del silencio. Una brisa quieta para un alma que se adormece, un graznido que ya no rompe ningún corazón. Así pasaba los días pero sobre todo las noches. Así hasta que la voluntad cruel de las ondas no le permitió recordar la voz de madera de su hijo mayor. Entonces, como si un abanico hubiera cerrado de golpe su movimiento tenue, echó el pestillo a su vida.

EXAMEN DE MATES

El pitjor de l'examen final de matemàtiques no va ser haver-se passat més de dues hores fent-ho, sinó comprovar, en sortir-ne, que els seus resultats no coincidien amb els de la resta de companys.

dilluns, 31 de maig del 2010

VERSIÓN REDUCIDA DEL BREVÍSIMO IN-OPORTUNO II

Poco sabía la araña, que apareció en medio del pasillo cuando Rafaela estaba barriendo su casa, que ser inoportuna le iba a costar la vida.

diumenge, 30 de maig del 2010

IN-OPORTUNO I

Cuando supo del significado certero de la palabra inoportuno ya estaba bajo el coche que le había atropellado al salir detrás de la pelota. Claro que con 6 años, esa palabra, por mucho que te la repitan tiene un valor poco preciso porque qué podía entender él cuando su madre o quien fuera le decía: "Carlitos, hijo, que inoportuno!" ¿que era pesado?, ¿que no hacía las cosas como ella quería? Cómo era posible que una palabra tan potente por las consecuencias que puede atraer se deje su conocimiento semántico tan a la deriva. ¿Eran conscientes los mayores de los riesgos de su ignorancia o ya daban por hecho que todos sabían el valor que entrañaba y que había sido sólo él quien no lo había entendido?
Pero lo que da la experiencia, no hay nada como aprender lo que sea en tus propias carnes. Lástima que a veces ya no te da para volver a la página anterior.
Mientras se dirigía a los cielos para presentarse a las autoridades pertinentes, su mente aprovechó los últimos momentos de conciencia terrenal y recordó y comparó otras situaciones en que se ponía de manifiesto más casos de inoportunidades.
Sin casi proponérselo llegó a una conclusión: los animales suelen ser los seres más inoportunos y esa es sin duda la mayor causa de muerte entre ellos. Así recordó la de un escarabajo cuando se le ocurrió cruzar la calle justo delante de los pies de su hermana mayor o del ratoncito que se paseó ante la mirada de su abuelo pensando que no había nadie y éste se sintió joven de nuevo con el bastón en una mano y la zapatilla en la otra o de la araña que se puso a recorrer el pasillo de casa en el preciso momento que su madre estaba barriendo.
Ahora lo entendía. O creía entender que ser in-oportuno es algo que uno hace a destiempo. Como si tu sincronización con el resto del mundo se tuviera que reajustar.
Pero aún fue más allá en su pensar y cayó en la cuenta que ser in-oportuno, en el fondo, no es más que alguien que no tiene oportunidad o más bien que la echa por la borda. Entonces recopiló conversaciones que había escuchado y que ahora le volvían con una imagen muy distinta. Recordó cuando su hermana mayor regresó una tarde a casa llorando porque no había podido asistir a la fiesta de cumpleaños del chico que le gustaba y éste aprovechó para pedirle salir a otra chica. También recordó el día que vio a su padre tan enfadado que se fue de casa dando un portazo. A su regreso, escuchó como le explicaba a su madre que se había precipitado explicándole su proyecto a un compañero del trabajo y que éste había predispuesto a los miembros de la junta para que no se lo aprovaran.
Reconoció en esos recuerdos la rabia y el dolor que ahora sentía él mismo por haber perdido la oportunidad de crecer, de enamorarse veintisiete veces como mínimo, de saltear los vientos según vinieran, de reconstruir su futuro a partir de secuencias del presente... por haber perdido, en definitiva, la oportunidad de vivir. Esa era la gran cuestión. Estaba a punto de ponerse a llorar cuando una paz inmensa recorrió su ser y sintió que por lo menos en esa ocasión estaba en el lugar y el momento oportunos.

dijous, 27 de maig del 2010

AMIEL

-Tú, el de la acera de enfrente, ¿no me oyes?
Ella se giró por mimetismo y se quedó mirando al chico que le había llamado la atención. Con un gesto interrogativo, se llevó la mano hacia el pecho y se autoseñaló con el dedo índice.
-Sí, sí, a tí te digo. Que vengas -le articuló con contundencia en la voz y la mano.
Cruzó la calle con ganas de aclarar esa confusión (porque seguro que lo era) y seguir su camino.
-¿Qué pasa, chaval? ¿Estamos un poco sordos o es que ya no me reconoces?
La muchacha no salía de su asombro. Una de dos: o estaba chiflado o le estaba tomando el pelo o... Se quedó pensativa unos segundos, suficientes para entrar en un laberinto de preguntas y fue entonces que entre las dudas, aceptó la posibilidad de que quizás la conociera, pero ¿por qué se dirigía a ella como si fuera un chico?
-A ver si espavilas que llevamos aquí mucho rato y a mi se me están ya poniendo la orejillas pequeñas con tanto ruido. ¿Has visto a los otros?
Esto iba de mal en peor. En mala hora había cruzado la calle y se había dejado llevar por los buenos modales. Estaba a punto de decirle cuatro cosas cuando él la cogió del brazo.
-Hay que darse prisa o se irán sin nosotros.
En ese momento apareció otra chica con aire de urgencia y se dirigió hacia ellos.
-Estamos todos en la otra esquina, esperándoos -dijo la recién llegada-. Adelántate y diles que en seguida llegamos.
Las dos muchachas se miraron. Una con cara de aún más confusión y un poco de miedo al ver que eran ya dos los locos con los que se acababa de cruzar en el camino, la otra no entendía qué había pasado, pero le costaba reconocer a su pareja bajo esa apariencia de mujer. No paraba de mirarle y sin más dilación, comenzó a pasarle la mano por la cara, por el pecho... Quería comprobar si era verdad lo que veía a simple vista, pero la otra muchacha no pudo contenerse y le dio un tortazo.
Fue entontes cuando se dio cuenta que no llevaba el mismo calzado con el que habían salido de casa para iniciar esa aventura en el tiempo.
-Pero ¿qué has hecho, insensato? ¿Dónde has metido los zapatos? Nos dijeron que no podíamos quitárnoslos por nada del mundo.
Empezó a maldecirlo con la mandíbula pegada con la fuerza que da la rabia y el miedo, al mismo tiempo que le iba empujando hacia la esquina de la calle mientras la otra muchacha se sentía agredida e intentaba zafarse de su brazo rígido. No le cabía ninguna duda: ésa también estaba loca. ¿Qué se inventaba de los zapatos? Tenía que escaparse como fuera o encontrar un policía.
No le costó mucho llamar la atención de un agente que hacía su recorrido por esa zona. En cuanto el guardia apareció en escena, la forastera no tuvo otra opción que acelerar el paso hacia la esquina donde aguardaban los demás.
-Estás cometiendo un gran error -le gritaba con toda su pena-. Ven conmigo, por favor. No me hagas esto. Busca los zapatos y vuelve. Amiel! No podré seguir sin ti.
Desapareció en la esquina y todo volvió a la normalidad. El agente atendió a la muchacha que seguía contrariada. Le ofreció acompañarla a algún sitio hasta que se recuperara. Se marcharon de allí tranquilamente al mismo tiempo que él le comentaba mientras tomaban un zumo de mango que cada vez se encuentran con más casos de personas que pierden la chaveta.
Al salir del bar, se despidieron. Seguía confusa, pero no quiso darle mayor importancia. Lo cierto es que no se acordaba de nada: no sabía ni dónde vivía, ni quién era, ni en qué ocupar su tiempo. Si intentaba pensar en algún momento de su vida, todo su panel de imágenes lo tenía vacío. Estaba empezando a preocuparse cuando se encontró delante de una zapatería y la reconoció: había entrado unos momentos antes a comprarse unos zapatos. Siempre le habían gustado los zapatos de mujer, con un tacón bien alto.
Ella aún no lo sabía, pero ese iba a ser el primer recuerdo de su nueva vida.

dimecres, 26 de maig del 2010

EXAMENES FINALES

La profesora llegó al aula puntualmente para empezar el examen con tiempo. Le sorprendió ver a los alumnos sentados, con las mesas separadas por filas y los dosieres encima de la suya. Algo están tramando, pensó en seguida. Hizo el gesto de ir a borrar la pizarra -no sería la primera vez que algún listillo ha dejado apuntado el nombre de alguien importante, una fecha o una fórmula... y el maestro ni se ha enterado- cuando uno de ellos le pidió que no lo hiciera; habían hecho una verdadera obra de arte entre todos con esas letras grafiteras rellenas de colores y otras formas irreconocibles y se lo dedicaban toda la clase porque ese era el último examen y la última clase de toda la secundaria. Se mostraron tan dulces y amables y emocionados, que incluso le pidieron si podía hacerse una foto junto a la pizarra a lo que la maestra accedió con toda gratitud.
De todas maneras, no olvidó que tenían entre manos un examen muy importante en que se jugaban muchas cosas y adelantándose a posibles intenciones, les habló de ser honestos, de no arriesgarse con chuletas o algo que levantara sospechas, que habían otras notas también importantes... Todos la escuchaban y asentían con sus silencios y sus expresiones por lo que se calmó y empezó a repartir los exámenes. A medida que explicaba las preguntas, veía en ellos expresiones de satisfacción que le fueron contagiando puesto que todos los mensajes que recibía era que habían estudiado y ella había hecho un examen justo.
Por si dudaba de algo, el transcurrir de la prueba lo confirmó aún más: No paraban de escribir. Observándolos desde su mesa, veía un movimiento bien coreografiado en cada uno de ellos: primero miraban hacia la pizarra como buscando la respuesta dejando aquella mirada perdida o concentrada en un punto y después, de vuelta al papel, escribían sin parar. Más de la mitad de la clase le pidieron hojas en blanco para seguir rellenándolas con más ideas. Ella les decía en broma:
-No escriban tanto, chicos, me van a matar corrigiendo.
Cuando los miraba así, todos juntos, tan grandullones, se preguntaba si realmente tenía ante sí a una generación fuerte y luchadora y audaz para poder cambiar el mundo. A veces lo creía y se sentía satisfecha de su pequeña contribución, pero otras no veía suficiente capacidad de esfuerzo o creatividad para derribar los muros necesarios.
De ese examen en cuestión, salieron todos con notas medias de sobresaliente -después de haberse pasado más de veintidos horas corrigiéndolo, repartidas en cinco días; agotador-.
Pasaron las semanas, las vacaciones ya estaban tocando a su fin cuando un día recibió un correo electrónico de todos los alumnos en que le adjuntaban la foto que le hicieron en el último examen más una lista larguísima de un código rarísimo, una especie de ideograma en donde se segmentaba el tema de las literaturas de vanguardas, sus escritores y sus obras. En cada dibujo, color, forma... pudo reconocer la gran obra de arte que le dedicaron en su momento y lo comprendió todo. Habían hecho algo casi imposible: crear un lenguaje nuevo, buscar equivalencias, unirse para llevarlo a cabo...
Serán... se le escapó. Cómo fueron capaces de aprenderse ese código tan complicado en lugar del tema en cuestión. Y aún más: cómo fueron capaces de crearlo... En ese momento tuvo claro que estaba ante una generación perfectamente capaz de cambiar el mundo. Bastaría que quisieran.

dimarts, 25 de maig del 2010

TIERRA

Estaba buscanco un trozo de tierra que no fuera ni fértil ni tuviera posibilidades de hacer crecer o rebrotar nada, ni siquiera una mala hierba. Pensaba cuál sería el mejor lugar, pero en seguida se dio cuenta de que no es nada fácil encontrar algo sin capacidad de crear vida porque incluso el desierto acoje a los escorpiones y a las serpientes.
Así las cosas, se pasaba las horas recorriendo mentalmente el planeta hasta que dio con el lugar ideal: los alrededores de una tierra devastada por unas pruebas nucleares. Seguro que los niveles de radioactividad quedarán por los siglos de los siglos, pensó, suficientes para que pueda enterrar mis cuatro secretos incómodos y una vergüenza.
Tardó pocos días en localizar una zona de esas características y se puso en marcha. Llevaba los cinco paquetes bien envueltos en un material aislante. Una vez llegó, se dispuso a hacer un gran agujero confiando que sería coser y cantar, cuando con gran sorpresa se encontró el lugar ocupado por otras personas que habían enterrado allí secretos que querían olvidar y que se habían quedado atrapados en ese propósito. Los vio hechos un ovillo con sus cajitas escondidas contra su cuerpo, ausentes de la vida que transcorría más allá de sus temores y se dijo a sí mismo que enterrar los sufrimientos era una manera de enterrar una parte de uno. Qué fastidio! No había contado con ese tributo. Ya no estaba seguro de si era una buena decisión, pero volver con ese peso a cuestas el resto de su vida tampoco le parecía una buena idea. Entonces miró hacia arriba: había tanto espacio en ese azul inmenso... Mirándolo con atención uno tiene la certeza que puedes ir de aquí para allá sin que sientas ahogo. El aire calma la sensación de vacío y la gravedad hace que te sientas a flote. Decidido, pues, desenvolvió sus cuatro secretos y su vergüenza, los miró cara a cara con compasión y los dejó volar. Sin explicarse por qué, él también sintió esa levedad en su ser como la que te da el desalojo de una casa cuando te vas a vivir a otra parte.

dissabte, 22 de maig del 2010

SERVICIO DE URGENCIAS

L'ambulancia del 061 llegó al lugar del siniestro con toda prontitud. Los bomberos ya habían sacado el cuerpo moribundo del pasajero del vehículo. Todos dedujeron que debía de haberse quedado dormido para que en esa recta chocase con el único árbol que había e hiciera añicos el coche. Mientrastanto, Juan, el auxiliar, actuaba rápido para aplicarle las primeras medidas de urgencia. A los cuarenta segundos, la máquina empezó a emitir ese pitido característico que anuncia la parada cardíaca. Cogió los aparatos de reanimar, le desabrochó la camisa y sintió, como nunca se hubiera imaginado, la sangre estancada en su estómago y una falta de riego tan súbita que le transformó en un santiamén el rostro del color del mármol como el que acababa de poner en su cocina. No pudo continuar. Sus ojos miraban pasamados las letras que el accidentado tenía pintadas en el tronco: "como me reanimes, hijoputa, juro por dios que vengo del otro mundo, o de éste, y te arranco los ojos".

divendres, 21 de maig del 2010

EL LEÓN-TORTUGA

El león fuerte y melenudo ya no sabía qué hacer con su aparente fortaleza. Desde su último afer con el ratón en que la astucia de ese diminuto ser había derribado todas las amenazas de la prepotencia, las cosas le habían ido de mal en peor: ya no era aquel rey de una selva en extinción, aunque selva al fin y al cabo, lo había notado en la manera que le miraban algunos de sus hermanos felinos, algo así como haciéndole un desafío burlón y eso él lo llevaba francamente mal. En otros tiempos hubiera sido motivo suficiente para dejar desarticulada alguna cabeza de su cuerpo, pero tal y como estaba ahora lo único que le provocaba esa sensación de exclusión era salir de los circuitos de relaciones y quedarse a solas con él mismo. Fue en esos momentos de soledades y silencios que tuvo ocasión de preguntarse qué le pasaba y con toda tranquilidad se dio cuenta de que no tenía ni idea. Respuesta esperable si tenemos presente que como león a lo único que había tenido que dedicarse era a atacar y a defender. Qué monotonía, pensó, toda la vida haciendo lo mismo. Suerte que he reaccionado a tiempo, se dijo casi sonriendo. Así que sin pensárselo ni un momento, quiso experimentar convertirse en otro animal: una tortuga, susurró para sus adentros, quiero ser una tortuga sabia. Acto seguido se rapó la melena y se dispuso a buscar una corteza de árbol o algo parecido que le sirviera de caparazón. Metido en su nueva especie animal, se dio tiempo a sí mismo para buscarse una identidad como tortuga, para inventarse una historia de su nueva vida que explicase de dónde había salido, qué cualidades iba a disponer a partir de esa adopción... pero también eso le resultó tremendamente pesado. ¿Y si me dedico simplemente a vivir? Concluyó al cabo de bastante tiempo. Y así lo hizo. No sabemos si fue la actitud de ser tortuga lo que le llevó a plantearse les cosas de otra manera (¿será cierto el dicho de que el hábito hace al monje?), el caso es que ese león-tortuga vivió muchos años, se ganó no sólo el respeto de los demás animales de la selva, sino el suyo propio, que es mil veces más importante, y sin proponérselo se convirtió en una tortuga sabia.

dijous, 20 de maig del 2010

15 ANYS


PER A L'HELENA


Sembla que tots els temps han avançat alhora per marcar el tic-tac dels teus 15 anys, Helena. Quant de temps ha passat... Mentre ho hem anat compartim gairebé tot no m'he adonat que ja em passes ben bé un pam i que en més d'una ocasió ja donaves senyals per demostrar que t'estaves fent gran com quan poses ordre als meus silencis amb paraules assenyades, amables... I ara et veig obrir la porta i sortir al món com el capoll que espera transformar-se en papallona i posar-se a volar.

Avui, 21 de maig, a les 14.25h sonarà el tret de sortida per començar l'etapa més interessant de la vida: és l'edat de l'amor -ja ho cantava en Serrat amb les seves Paraules d'amor-, de les descobertes, dels primers desenganys que deixen marca en el cor... Em pregunto quina història de la teva vida escriuràs al cap dels anys, quina narració voldràs crear per fer possible tots els teus somnis, quina serà per a tu la més autèntica, la que s'acostarà més a la teva essència.

Tots hem tingut 15 anys i sabem que és el moment de voler menjar-te la vida a manyacs, sense descans, sense parar. Un ara és per sempre i no importa què passarà demà. Nit i dia al costat d'algú que estimes sense que les primeres llums de l'alba facin d'intermedi. Paraules i paraules. Tot queda dit i sentit i arxivat. Les preguntes queden a l'aire i tornen en forma d'eco. Qui sóc? Qui vull ser? I la immediatesa estén els seus tentacles i enterbola les respostes.

En el fons, per sort, tot està per fer i per decidir. Tens a les teves mans un tros de fang per moldejar. Com vols que sigui? Què et fa feliç? Atreveix-te a imaginar-te la vida que vols i, senzillament, viu-la.

dimecres, 19 de maig del 2010

QUE LE PARTA UN RAYO

Nadie se creyó que se fuera de casa voluntariamente en plena tormenta para que le partiera un rayo . Había llegado un momento de su deambular por el mundo en que ya nada tenía sentido. Es más, estaba en ese punto en que lo que le rodeaba comenzaba a restar: restaba el sinsentido de ir a trabajar cada día para hacer algo que nunca le había gustado; restaba la indiferencia con su pareja como si la rutina del día a día les hubiera convertido en unos alelados que han olvidado sus nombres y el sabor que dejaban en sus bocas; restaban los hijos, madre de dios! y de qué manera, sobretodo si uno se ha llegado a creer aquello de que son la prolongación de algo tuyo y en realidad con lo que te encuentras es que vives en carnes propias el hacinamiento cerebral que conlleva la falta de compromiso, de entusiasmo, de respeto, de amor... y restaban, por supuesto, las envidias, las chuleces, las mentiras, las injusticias, la rumorología, los abusos de poder... En fin, un montón de cosas.
Mientras se esperaba a que le partiera el rayo, se refugió bajo la copa hermosa de un árbol bien grande preguntándose qué aspecto tendría su cuerpo una vez acabara todo porque nunca había visto cómo quedaba una persona después de una experiencia como esa. A su alrededor no paraban de verse fogonazos de luces como si el cielo jugara con la noche. De repente, de entre las hojas comenzó a brotar un líquido rojizo que se deslizó por todo su cuerpo y que le hacía invulnerable a todo tal y como nos lo ha hecho saber alguna que otra mitología. El caso es que lo recibió con agradecimiento porque en ese momento sintió el alivio que tanto necesitaba. Todo lo que siempre le había preocupado había dejado de ser importante. Fue entonces cuando intuyó el significado auténtico de sentirse partido por un rayo y le pareció la mejor experiencia de su vida.

dilluns, 17 de maig del 2010

UN BREVÍSIMO DE MIRADAS

Echó la vista atrás y se vio de todas las maneras que había sido. Que pérdida de tiempo.

TOMÁS Y LUCÍA

En el último año de su vida había tenido que frecuentar más de lo deseado el servicio de urgencias del hospital de su pueblo, pero aquella tarde poco se podía imaginar que todo iba a ser distinto.
Llegó tranquilamente y como era habitual entre sus gentes, en la sala de espera en seguida se preocuparon de su estado como lo hacían siempre con cualquiera que coincidieran. Allí lo único que tenía aspecto de hospital era el color de las paredes y el uniforme del personal sanitario porque sentados en esos asientos ortopédicos, las personas que esperaban visitarse se relacionaban unas con otras desde la amabilidad y el interés por el prójimo lo que convertía ese lugar en un espacio cálido y cercano que hacía más llevadera la incertidumbre del dolor y, sobretodo, la de la vida y más cuando se tienen casi ochenta años. Ay, esos dichosos achaques que van acordonando zonas del cuerpo por donde cada vez es más difícil transitar. Así se sentía Tomás y así le explicaba a sus vecinos y a su médico, con esa naturalidad de quien hace tiempo que siente la cuenta atrás y ha aceptado tranquilamente su partida, que no temía a la muerte.
Lucía tenía otra historia: su cuerpo había aprendido a aferrarse a la vida desde bien joven, cuando una enfermedad temprana y fiel a su designio le había puesto ante si un pulso que ella insistía en derribar con ahínco y temple. Su pequeño david le había permitido vencer demasiados goliats, y aunque su cuerpo mostraba el paso de los años, su ánimo parecía inmortal.
El caso es que esa tarde en que todo empieza, Tomás y Lucía coincidieron en esa sala de espera. Unos intercambios de diálogos con miradas y sonrisas fueron suficientes para marcar un antes y un después en sus vidas. Allí se encontraron la soledad que traían cada uno de sus respectivas casas, una vez que los hijos se habían convertido en seres que ves como les aparecen las primeras canas y arrugas a través de fotografías y ese mirarse en el mismo océano fue suficiente para creer que se conocían desde siempre y decidir repetir sus encuentros.
A partir de ese momento, cada tarde se reunían en la sala de espera. El pretexto era la visita que debían hacerse por alguna que otra urgencia, pero lo cierto era que se estaban acostumbrando a su latir suave que gondoleaba un hablar pausado y una escucha entregada. Sin prisas para llegar a ninguna parte, incorporaron a su lentitud algún termo con yerbas para pasar el rato, o un pastel de manzana con poquito azúcar... Que extraño se hacía estar merendando en la sala de espera de un servicio de urgencias, pero qué importaba nada cuando todo surge desde la sencillez de quien toma la vida tal y como ésta se da.
Pasaron algún tiempo así, a veces, incluso, sin llegar a entrar a visitarse, cambiando la sala de espera por el parque. Después, ya se les podía ver pasear por las afueras del pueblo, justo en la frontera donde aparece el nombre de la entrada, como si con ello quisieran volver a iniciar la partida del juego. Poco a poco todo lo que les esperaba y esperaban iba llenando de vida sus frágiles cuerpos. Recibían cada bocanada de aire fresco como una nueva oportunidad Queda tanto por descobrir cuando el tiempo acecha... però el corazón no supo sobrevivir a esa urgencia.

diumenge, 16 de maig del 2010

PENSAMENTS DESPRÉS DEL DELTA

El temps de l'espera és aquí, les paraules van apareixent de manera tímida però desordenades. El cansament no les deixa surar. Hi ha silencis i impetuositats. Al darrere queden espais oberts amb aquells camps d'arròs acabats de negar d'aigua, acompanyats dels camallargs i els martinets blancs... de cels d'un blau intens que es transformen de cop i volta en boles grises carregades d'aigua i vent, d'amabilitats en forma de preguntes, de xocolata calenta, de pells molles amb el primer bany de la temporada, de tobogans de fileres plenes de riures... ara mirem i ens mirem i entenem que la vida passa en petits instants com els rodets de les càmeres d'abans.

dilluns, 10 de maig del 2010

A partir de demà faré un parèntesi de contes perquè marxo uns dies de colònies.
És estrany estar escrivint això aquí com si li ho digués a un amic que tinc al davant perquè en realitat no sé qui hi ha. Tinc unes cares de seguidors que em fan sentir més acompanyada per aquestes galàxies virtuals o els comentaris dels companys de feina o altres amics que prefereixen romandre a l'anonimat, i potser ja és això i per aquest motiu vull dir-vos gràcies per estar per aquí. Amb poc més d'un mes d'haver començat amb el propòsit de fer un conte cada dia puc dir que estic contenta. I no perquè els contes siguin estupendos, sinó perquè ho estic fent. He hagut de traspassar moltes barreres: la primera, la vergonya de sentir-me exposada per aquests mons de tantes portes i connexions (quina paradoxa, no, si pensem que faig de mestra, de narradora, d'actriu...), però sens dubte la més important de les barreres que he hagut de tirar avall és la de deixar de banda les excuses (ara tinc feina, ara prefereixo fer una altra cosa...) i plantar-me cada nit, quan la son fa que no m'aguanti ni el cap ni les idees, davant aquesta pantalla i deixar-me anar. He descobert que aquest fluir enganxa. (Potser els hauré de dir als meus alumnes que oblidin tot el que els he ensenyat de mètodes d'escriptura.) No hi ha cap pretensió de fer res extraordinari, tot surt des de la més absoluta humilitat i això també treu pressió i et permet jugar i disfrutar. En tot cas, espero tornar del Delta de l'Ebre amb ganes de seguir omplint aquest blog d'històries.

DESDE LA VENTANA

La eternidad se asomó a la ventana del mundo y les dijo a los hombres:
-No habéis entendido nada.

diumenge, 9 de maig del 2010

DIGUE'M EL TEU NOM

-Digui'm el seu nom -li seguia insistint el policia des de l'altra banda de la finestra del cotxe.
-No n'ha de fer res -li va contestar per tercer cop la conductora del vehicle-. Limiti's a posar-me la multa i ja està.
-Però és que jo necessito saber com es diu, m'entén?
La dona va començar a mirar el rellotge i a bufar d'impaciència. El policia va percebre que hauria de ser més convincent si volia sortir-se'n airós.
-Li seré sincer: col·lecciono noms, noms de persona i després, en les meves hores lliures...
La clau de contacte del cotxe va tallar la frase. La dona estava a punt d'arrencar amb multa o sense.
-No, no, esperi's, no m'he explicat bé. Vull dir que m'agraden els noms. Ja sé que li pot sonar a estrany, però quan sento un nom m'imagino com pot ser aquella persona, la seva vida, quines coses li pot animar a aixecar-se cada matí, quants projectes ha hagut de deixar pel camí, què la fa feliç...
La dona va parar el cotxe i se'l va quedar mirant com si hagués descobert un tresor perdut.
-Sé que aquesta història pot resultar estranya, però la veritat és que aquest costum ja em ve de família. La meva mare ja ho feia des de ben petita. Ella anava als cementiris i es passava les hores mirant les làpides i apuntant els noms que li resultaven més curiosos i perquè no es perdessin els registrava en un petit santoral del poble. Després escrivia històries que m'explicava ben d'hora al matí, per rebre el nou dia. I abans que ella, el meu avi, també ho feia. I el meu rebesavi...
L'home va abaixar el cap i es va quedar un moment en silenci. La dona va sortir del cotxe. Després va continuar amb la seva història.
-Amb la desaparició dels cementiris ja no tinc manera de descobrir noms i és per això que aprofito l'excusa de posar multes, però en realitat no multo a ningú, ho faig veure. Com ho hagués fet amb vostè, sap? No ha comès cap infracció. L'he aturada perquè...
La dona va posar-li la mà a la galta amb tota la delicadesa que la situació requeria. Es van quedar en silenci. El va mirar amb els ulls plens d'emoció i complicitat i li va dir ben a poc a poc:
-A d e l g i s a.

VOLVER A EMPEZAR

-Toma prestadas mis manos y junto con mi chelo llévatelas al día 1 de la aparición del hombre en la Tierra. Su música constante quizás les enseñe a crear en vez de a destruir.